Explicacion del Mito de Eclipse y embarazo

Posted by on Jul 17, 2012 in Temas Interes 2 | 0 comments

 

La explicacion de este mito se remonta a la etapa pre-hipánica, y fue analizada de un artículo del Dr Roberto Castro en su trabajo “La lógica de una de las creencias tradicionales en salud: eclipse y embarazo en Ocuituco, México”.

Introducción

Una de ellas se refiere al peligro que -se piensa- corren una mujer y su producto durante un eclipse de sol, o por la exposición a la luna llena.

El objetivo de este artículo es ilustrar cómo este tipo de concepciones -”que, cuando las hallamos entre nosotros, llamamos supersticiones”4- responden a una lógica que es necesario comprender. La importancia de conocer estas concepciones se centran en el origen de muchas reacciones colectivas de angustia, estrés y ansiedad, y de consecuentes acciones prácticas que los individuos realizan con el fin de disminuir el grado de incertidumbre y precariedad que experimentan.

Para explicar este mito, leyenda o superstición el autor inició un trabajo de campo y búsqueda de literatura que a continuación resumo.

LA COMUNIDAD DE OCUITUCO

Ocuituco es la cabecera municipal del municipio del mismo nombre, fundada desde antes de la llegada de los españoles, se localiza en el corazón de una zona de carácter náhuatl, situada en el noreste del estado de Morelos. Es una comunidad de 3,200 habitantes localizada al sureste de la Ciudad de México. Además de la comunidad de Ocuituco, el municipio cuenta con otras 14 comunidades de menor importancia, siendo las principales Huecahuasco, Huejotengo, Huepalcalco, Metepec y Jumiltepec.
La comunidad ha estado directamente expuesta a la influencia de la medicina moderna desde hace 40 años, cuando un pasante en servicio social decidió establecerse en la comunidad como el primer médico privado de la región. En la actualidad, la comunidad es escenario para la coexistencia de la medicina moderna y la tradicional, pues cuenta con un centro de salud de la Secretaría de Salud atendido por un médico pasante y una enfermera, cuatro médicos generales privados (entre los que se cuenta el pionero ya mencionado), y varios hueseros, yerberos, sobadores y parteras empíricas y tradicionales.

TESTIMONIOS

En la comunidad de Ocuituco la creencia de que los astros pueden afectar a la mujer embarazada se presenta en, por lo menos, dos modalidades estrechamente relacionadas. Por una parte, se cree que un eclipse de sol durante el embarazo constituye un serio riesgo para la salud del producto. Los testimonios aquí presentados son elocuentes:

Hubo un eclipse fuerte cuando ella estaba embarazada y no tenía nada, y se aprovechó de ella el eclipse.

 

…a una vecina de acá le nació un niño mochito del labio. Dicen que fue un eclipse. Pero unos dicen que no es cierto, que por falta de alimento, yo no sé. Dicen que fue cuando un eclipse le come la luna al niño cuando está recién chiquitito.
Por otra parte, también se cree que la luna llena por sí misma puede ocasionar daños similares:

- ¨Qué ocurre con la luna llena?

 

- Por ejemplo, que cuando la luna llena deben de protegerse porque pueden ser, salen los niños algo así como lepoli… algo así…
- ­Ah, sí! labio leporino.
En síntesis, se cree que una mujer embarazada no debe exponerse directamente a un eclipse de sol ni a la luna llena pues su bebé puede nacer con labio leporino.

¿Cuál es la lógica de estas creencias? ¨De dónde surge la idea de asociar un fenómeno natural como un eclipse de sol o la simple aparición de la luna llena con la posibilidad de tener un bebé con labio leporino? Para responder esta pregunta es necesario, en primer lugar, revisar la teoría náhuatl de lo frío-caliente y su relación con las enfermedades tradicionales. Este es el objetivo de la siguiente sección.

LA TEORIA DE LO CALIENTE Y LO FRIO

Elementos generales
Diversas grupos étnicos han señalado la existencia de una polaridad frío-calor vigente en amplios sectores de la población mexicana. De acuerdo con esta teoría, prácticamente todo lo que existe en el universo posee una de estas dos cualidades (caliente o frío) en forma predominante. Esta cualidad no se refiere estrictamente al estado térmico de los cuerpos, sino a atributos de diverso tipo que van más allá de la temperatura física.
De acuerdo con Foster,11 la “teoría de lo frío-caliente” participa de una visión general del universo que supone una existencia limitada de los bienes disponibles. Esto significa por ejemplo para que un campesino mejore sus condiciones de vida se requiere que alguien, sea despojado de por lo menos parte de sus bienes, independientemente de que esta última persona lo note o no.

La teoría de lo caliente y lo frío que se encuentra en Mesoamérica, fue elaborada en este continente y no importada desde Europa. En su favor, argumenta que la polaridad caliente-frío existente entre los nahuas no se reduce al ámbito de la medicina, como en Europa, sino que se refiere al cosmos entero.

En general, la calidad fría proviene del agua, mientras que la calidad caliente proviene del sol o de la energía generada dentro de las plantas y animales. Existen, sin embargo, algunas excepciones a la asociación entre lo frío y el agua. Por ejemplo, las diversas formas de hielo (granizo, nieve, escarcha, etc.) se consideran calientes porque “queman” las plantas.

Como una derivación lógica de estas fuentes primarias de lo caliente y lo frío (sol y agua), son considerados calientes los seres obscuros (aquellos de color negro, café, rojo, etc.) así como aquellas cosas que producen una sensación “quemante” al ser ingeridas (tales como el chile, la cebolla, etc.), la carne roja (res, carnero), la mayoría de los aceites y las bebidas aromáticas.16 Por el contrario, son seres fríos aquéllos relacionados con la noche (como la luna), debido precisamente a la ausencia de luz y calor solar. Del mismo modo, son fríos los animales salvajes, las aves de corral, los conejos, las frutas amargas, las frutas con cáscara gruesa como el aguacate (porque los rayos solares no pueden atravesarla), la mayoría de los vegetales, el maíz, el frijol, y las cosas con colores claros17 (blanco, azul, etc.).


¿Cuál es, pues, la relación entre la teoría de lo frío- caliente y la creencia del eclipse?

LA LOGICA DE LO FRIO-CALIENTE EN LAS CREENCIAS SOBRE EL ECLIPSE

Existen diversas interpretaciones  sobre el eclipse. Una de ellas sugiere que se pensaba que durante un eclipse de luna ésta era devorada; un efecto similar tenía lugar en el vientre de la mujer embarazada, en donde parte de los labios del producto en gestación eran también devorados.18 Este tipo de interpretaciones, sin embargo, suponen una visión mecánica del funcionamiento del universo, en donde se propone que algunos de los fenómenos naturales repercutían directamente en el cuerpo humano. náhuatl.

Otra interpretación sugiere que se creía que durante un eclipse de sol tenía lugar un duelo entre el sol y la luna. Como resultado de esta confrontación, uno de estos dioses vendría a la tierra a devorar parte del tonalli (o sombra) del producto en desarrollo dentro de la mujer embarazada. Los efectos del ataque serían evidentes al nacer la criatura, cuando sería posible observar en su rostro las huellas de la agresión: su labio leporino.

Sin embargo, la idea de un ser divino (como la luna o el conejo) que viene a la tierra a devorar el tonalli es problemática. La idea es lógicamente consistente con la noción de que las enfermedades frías provienen del exterior. Pero es inconsistente con la idea de que la pérdida de la sombra, como cualquier otra enfermedad fría, no puede apreciarse desde afuera, esto es, de que no hay signos corporales externos que la reflejan (toda vez que un labio leporino es observable desde el exterior).

Más aun, las fuentes existentes en torno a la pérdida de la sombra y su recuperación señalan que si la sombra no se restablece, el paciente muere en pocos días. Si el nacimiento de un niño con labio leporino implica que por lo menos parte de su sombra fue devorada durante el embarazo, cabría esperar la existencia de procedimientos curativos específicos encaminados a restablecer la sombra de estas víctimas. En otras palabras, es lógico esperar que algunos estudios etnográficos proveyeran evidencias de que algo se hacía (o se hace) para reparar el daño que, en términos de pérdida de la sombra, presenta un recién nacido con labio leporino. Cabe pensar en dos alternativas ante este problema: la primera es suponer que los antiguos nahuas efectivamente hacían algo en estos casos, o que por lo menos tenían alguna razón para no hacer nada; sin embargo, ni la literatura sobre el tema ni los recientes estudios etnográficos han podido recuperar información sobre este punto. La segunda es aceptar que esta interpretación, que vincula la creencia sobre los riesgos del eclipse con la idea de la pérdida de la sombra, fuerza demasiado las cosas, por lo menos partiendo de la información actualmente disponible.

 

Nuestra hipótesis sugiere, en cambio, que la lógica inconsciente de esta creencia puede ser explorada a mayor profundidad. La antigua mitología náhuatl provee varios elementos iniciales para intentarlo. De acuerdo con el mito de la creación del sol y la luna,un día los dioses se reunieron en el lugar llamado Teotihuacan y se preguntaron quién iluminaría el mundo. Dos de los dioses fueron seleccionados para competir por este privilegio. El primero, llamado Tecuciztécatl, era valiente y aguerrido. El segundo, llamado Nanahuatzin, era feo y tímido. Durante cuatro días hicieron penitencia y ofrecieron sacrificios. Los dioses encendieron una gran hoguera y a la media noche del cuarto día se reunieron en torno a ella. Los dioses invitaron primero a Tecuciztécatl a que saltara dentro de la hoguera para que pudiese ser transformado en sol. Tecuciztécatl intentó saltar cuatro veces pero las cuatro veces dudó. Como la regla era que nadie podía hacer más de cuatro intentos, vino el turno de Nanahuatzin. Este saltó de inmediato dentro de la hoguera. Al ver esto, y no queriendo ser derrotado, Tecuciztécatl saltó también. Más tarde los dos dioses, transformados en sendos soles, aparecieron en el horizonte. Como los dioses decidieron que no era posible que hubiera dos soles, lanzaron un conejo (un ser frío) contra el sol Tecuciztécalt, con el fin de obscurecer su brillo. Así, el segundo sol quedó transformado en la luna.


De acuerdo con esta historia, el sol, la luna y un conejo han estado asociados desde los tiempos míticos. Más aun, el conejo es asociado a un dios que era valiente (bravo), pero que fue derrotado en una competencia por otro dios, originalmente débil, ahora convertido en el más poderoso de todos. ¨Cómo se relacionan todos estos elementos con la creencia actual que estamos analizando?
La creencia en el peligro de un eclipse de sol es muy antigua, tal como lo muestran diversas fuentes.Estas mismas fuentes también proveen información acerca de la naturaleza de los conejos, dentro del pensamiento náhuatl. Los conejos se asociaban con la desgracia y el infortunio. Por ejemplo, dentro de esta cultura, el primer año de cada ciclo (de 52 años) se llamaba ce tochtli, que significa “uno conejo”. Este era un año muy temido porque se pensaba que sería de escasez y pobreza; la gente hacía penitencia y ofrecía sacrificios a los dioses, pues se sentía bajo un mayor peligro que lo normal.20

Más próximo al campo de nuestro interés, Sahagún también refiere que antiguamente era signo de mal ag�ero mirar a un conejo entrando en la propia casa: era señal de que esa casa sería robada, o de que algún miembro de la misma desaparecería en las montañas o en las barrancas, “donde andan los ciervos y los conejos”.22

Esta información provee la clave para esclarecer la asociación que existe entre un eclipse de sol o la aparición de la luna llena, y el riesgo de tener un bebé con labio leporino, en el marco de la “teoría de lo frío-caliente”:

  1. De acuerdo con el mito de la creación del sol, un conejo fue utilizado para dañar a uno de estos dioses, para “robarle” algo de luz.

2. También de acuerdo a los antiguos mitos nahuas, el conejo se asocia con cosas que serán robadas dentro de la casa. Por ello, un conejo entrando en la propia vivienda puede interpretarse como el retorno del conejo, esta vez para dañar a aquellos que habitan la casa visitada, causando que alguien de esa casa desaparezca en las montañas o en las barrancas. La idea es la misma: el conejo se asocia con la idea de disminuir la visibilidad de las cosas: de uno de los dos dioses, en el caso del mito, de alguno de los habitantes de la casa, en el caso de esta “superstición”.
En la clasificación cósmica de lo frío y lo caliente, el sol era considerado caliente, mientras que la luna y los conejos eran fríos. Es claro que parte de la lógica que subyace a la etiología de las enfermedades frías y calientes puede ser aplicada en este caso. La amenaza de la luna y del conejo, que son entidades frías, viene de afuera, como en el caso de las enfermedades frías. En otras palabras, la luna y el conejo son asociados a alguien que de afuera vendrá a robar (o a causar algún daño) a la casa de uno. Sin embargo, al desvincular -como lo proponemos- la explicación del nacimiento de niños con labio leporino tras la exposición de la madre embarazada a un eclipse o a la luna llena, de la enfermedad de la “pérdida de la sombra”, se evitan las inconsistencias como la anteriormente observada, y se preserva una interpretación totalmente consistente en términos lógicos.

En consecuencia, la lógica subyacente a la creencia en torno al eclipse y al peligro de tener un bebé con labio leporino puede explicarse en los siguientes términos: durante un eclipse de sol, es la luna la que obscurece al sol; se trata de una victoria temporal de la luna sobre el sol, un corto periodo durante el cual la luna (el otrora valiente y aguerrido dios) tiene plenos poderes para causar daño. Lo mismo cabe decir de las noches de luna llena. Es durante estos periodos cuando el conejo de la luna puede regresar y: a) replicarse a sí mismo en aquellos seres humanos que pronto nacerán (haciendo que su rostro se parezca al de él mismo al nacer con los “labios comidos”, de ahí la palabra leporino);18 o bien, b) entrar en la casa de uno (en este caso, dentro del vientre materno) y robar algo (en este caso, una porción de los labios).

Esto sólo puede ocurrir cuando la luna domina en el cosmos, esto es, cuando la luna ha derrotado temporalmente al sol o cuando hay luna llena. Sólo en estos casos, la bravura de Tecuciztécatl puede manifestarse de nuevo.

La consistencia de las medidas que adoptan los individuos para prevenir los efectos adversos de un eclipse durante el embarazo con la lógica que se está analizando, es también clara.En la actualidad se piensa que el uso de un seguro o de algún objeto metálico bajo la ropa protege a la mujer y al niño:

Yo cuando me casé me decía mi cuñada: “ponte unas tijeras, unos alfileres aquí en cruz, no sea que vaya a pasar un eclipse y deja a tu hijo mocho”. Y ya me ponía los prendedores aquí o también me decía: “en la noche ponte unas tijeras en tu cabecera porque vaya a pasar…” que dice que pasaba de noche un eclipse.
- ¨Y no hay nada que una mujer pueda hacer para que el eclipse no le haga daño?
- ­Ah cómo no! Puede cargar, por ejemplo, un alfiler, un prendedor, unos aretes, o anillos, o pulsera, que sea fierro, para que no se aproveche de ella el eclipse, porque eso sí es malo. Hay personas que les llega a suceder y hay personas que pues no.
Antiguamente, tal como lo refieren las diversas fuentes citadas, se creía que era necesario utilizar un pedernal o una obsidiana. Todos estos objetos (metales y piedras) son objetos fríos. ¨Cómo puede un objeto frío prevenir el daño causado por otros seres fríos? Como se indicó más arriba, se consideraba que las mujeres embarazadas están en un estado más caliente que el normal, y al mismo tiempo en un frágil estado de equilibrio. Es posible que los objetos fríos colocados cerca del vientre de la mujer embarazada cumplan la función de “neutralizar” su estado caliente; si éste fuera el caso, cumplirían la función de confundir a los seres divinos fríos (conejo, luna) que buscan seres calientes (mujer embarazada) para dañarlos. Cabe también la posibilidad de que lo que tienen en común los metales y las piedras no sea su carácter frío sino su valor (las piedras preciosas en la antig�edad, los metales en la actualidad). Un estudio subsecuente deberá explorar esta hipótesis alternativa y, de confirmarse, investigar la manera en que se relaciona con la lógica de lo frío y lo caliente.

 

 

FIN